Este ha sido mi segundo fin de semana en la capital con Tsumugui, así que estoy deseando verla de nuevo el sábado 17 de este mes. Creo que la mayoría lo sabéis, pero algunos quizá no. El motivo principal de mi viaje es ver a Tsumugui (ya que mantenemos una relación a distancia desde el 2013), pero ella vive en Tokio en el piso de su empresa, así que no tiene permitido hospedar gente, por tanto voy a verla los fines de semana y nos vamos juntos a algún hotel (reservado con bastante antelación), porque es temporada alta en Tokio, tenedlo en cuenta para futuros viajes u os meterán un "puázoenerpesho" que hará que os vayáis con sabor de wasabi pasado de fecha en la boca y la cartera llorando. Por eso entre semana estoy en Osaka con mi suegra.
A este chico se le quedó esa cara tras reservar un hotel cutre en Tokio sin antelación en temporada alta.
No, ahora en serio, este tío de 21 años se llama "Ryucheru" y es un modelo japonés que ahora mismo se encuentra en la cresta de la ola. Sale en todos los programas y anuncia de todo. Si sus pintas os resultan extravagantes, mejor no lo escuchéis hablar.
Continuaré la historia por donde la dejé, el jueves de la semana pasada fui a jugar al fútbol con desconocidos a キャプテン翼スタジアム新大阪 literalmente "Estadio Capitán Tsubasa ShinOsaka". No sé si recordaréis la famosa serie llamada "Óliver y Benji" sobre chavales que jugaban al fútbol. Pues en Japón se llama "Capitán Tsubasa", no me preguntéis por qué le pusimos ese nombre en España, cada vez que se lo digo a un japonés, me pone una cara rarísima.
Es como si la película de Torrente se llamase Tanaka y su pistola en Japón, yo que sé...
Ya que estoy recomiendo ver este vídeo de coña sobre Óliver y Benji. Yo siempre que lo veo me muero de risa.
Marcos Heredia...es genial
Sigo..en este sitio, que no es mas que un complejo deportivo, tienen 5 pistas de fútbol sala, y además de alquilarlas, organizan partidos para la gente que no tiene equipo. Con lo cual te puedes apuntar y venir a jugar, que ellos lo organizan todo. Cuesta 1500 ¥ por persona y juegas dos horas, al cambio actual 13 €, es caro..en España, pero merece la pena si tienes un par de horas libres. Yo ya he ido dos veces y me lo he pasado genial.
Al día siguiente, fui a Tokio por primera vez para reencontrarme con mi shinita guapa. En el tren se sentó a mi lado una señora mayor, que como no podía ser de otra manera, me contó su vida. Resulta que ella es de Gifu y iba a ver a su nieto a Tokio. Curiosamente se le olvidó el nombre de su nieto cuando se lo pregunté (me dijo que estaba algo nerviosilla por hablar conmigo, aunque no entendí muy bien el motivo). Me preguntó, como siempre, por qué viajaba solo. Y al contarle mi historia, me dijo:"早く結婚して子供を作ったほうがいいよだって可愛いでしょう" osease, "será mejor que te cases y tengas niños cuanto antes!! Además seguro que serán monísimos!!" yo le dije que sí, pero cuando se lo conté a Tsumugui me dijo descojonándose:"pero esa señora quién es??" Tsumugui poco a poco se está acostumbrando a mis extrañas conversaciones con desconocidos.
Desde el tren pude ver el monte Fuji mientras atravesaba la prefectura de Shizuoka
Tras bajarme del tren y llegar al hotel en Shinagawa, allí quedé con el señor Kobayashi. La historia es un poco larga, pero digamos que este señor estaba agradecido porque una vez hace cuatro años lo acompañé e hice de guía turístico en Chinchón sin conocerlo de casi nada. Así que me dijo que me invitaría a comer en Japón como agradecimiento. Y este señor jubilado de 74 años, que es un encanto, no me invitó a un sitio cualquiera, sino que fuimos a みちば un restaurante muy famoso en 銀座 "Ginza"quizá el barrio mas caro de Tokio, y donde se encuentran grandes tiendas de marcas de lujo internacionales, e infinitos restaurantes para comer genial.
La avenida principal la cortan al tráfico durante algunas horas para que la gente gaste billetacos sin preocupaciones
Yo no conocía el sitio, pero al parecer el cocinero de este restaurante es ultrafamoso en Japón. Se llama Rokusaburo Michiba, tiene 85 años y página propia en Wikipedia en inglés, así que así os hacéis un idea. Algo así como un Juan Mari Arzak japonés, ya que ha salido nunerosas veces en televisión y tiene muchos productos recomendados por el blablabla.
Comprendí el nivel del restaurante nada más entrar y ver la cocina a la vista (esto me suena) pero además, comprendí el nivel del señor Kobayashi cuando ya lo conocían al llegar, y le habían reservado dos sitios en la barra frente a la cocina (os adelanto que conseguir esto un sábado habiendo llamado una hora antes es imposible). Cuando vi donde nos íbamos a sentar, casi no lo podía creer, podría ver como preparaban mi comida antes de probarla, eso para mí es más que un placer, es lo puto mejor!!!
Efectivamente llegó la jefa de sala y nos atendió de maravilla, me hice coleguilla suyo porque según ella: "este chico no solo habla muy bien japonés, sino que además tiene buen gusto para el sake y los platos que ha elegido" (sí, me hizo la pelota a tope por ir con Kobayashi, lo sé) al final de la comida estuve charlando un rato con ella, y le di una tarjeta de nuestro restaurante y la invité a que viniese por Antequera, le hizo mucha ilusión.
Cuando nos sentamos, Kobayashi me preguntó si me gustaba el sake. Yo le dije la verdad, hasta ahora los sakes que he probado quizá no eran muy buenos, pero no me han disgustado, y dado el nivel del sitio, sería imperdonable no pedir un buen sake para maridarlo con la comida kaiseki. Se rió y me dijo que menos mal, porque a el le encanta y era muy raro que a un chaval español le gustase también. Me preguntó si lo prefería caliente o frío, pensé que la mayoría de platos serían fríos, así que frío maridaría mejor. Pidió un buen sake, y creedme cuando os digo, que me encantó, maridaba a la perfección con los platos que comimos, me lo pasé realmente bien.
Eso sí, a Kobayashi se le fue un poco la olla pidiendo sake, finalmente bebimos tres botellas entre los dos, y claramente yo bebí mas que el, porque no paraba de rellenarme el vaso entre risas. No me di cuenta de cuánto había bebido hasta que me levanté al final de la comida para ir al servicio, pero solamente cogí el puntillo. Y era capaz de hablar japonés, así que no estaba borracho jajajaja. Kobayashi (que estaba colorao como un tomate) no paraba de decirme super sorprendido:"お酒強いねフランさん!" que quiere decir "aguantas bien el alcohol eh Fran??".
En Japón existe esa expresión, literalmente "fuerte-alcohol" o al contrario "débil-alcohol". Es normal que usen estas expresiones, ya que hay japoneses que se emborrachan (hasta el punto de arrastrar las sílabas) con tan solo una cerveza, y creedme que no exagero.
Yo no soy para nada resistente, en España posiblemente sea un mierdecillas, ya que tengo muy poca costumbre de beber alcohol. Desde hace pocos años vino, y ya está, no me hacen gracia los destilados ni la cerveza. Aun así, aguanté bien el tirón, el sake es una bebida muy interesante, cada vez la aprecio más.
En cuanto a la comida, os pongo algunas fotos para poneros los dientes largos.
Menú en japonés y en inglés
Este nigiri de ternera me supo a gloria
Me comí el pescao entero frito, cabeza incluida, aunque reconozco que me dio algo de repelús jejej
(el cocinero dijo que había que comérselo todo)
Todo riquísimo, me faltó hacerle la foto al plato de sashimi, que venía con una presentación genial.
Kobayashi no me dejó pagar la cuenta, de hecho me pegó un fuerte empujón (ya que llevaba un pequeño cebollón en lo alto) para apartarme de su lado y pagar la comida. Después del restaurante al que pienso volver muy pronto, fuimos a dar un paseo por Tokio, subimos al mirador del edificio gubernamental de Tokio que es gratis y tiene unas vistas de la ciudad increíbles.
Después fuimos a un barrio que se llama 飯田橋 "Iidabashi" muy gracioso con unos callejones muy particulares que recordaban un poco a Kioto. Allí cenamos Okonomiyaki en un barecillo pequeñajo del que Kobayashi es cliente habitual, regentado por gente de Hiroshima con la que pude charlar un ratejo también.
Nos pusimos finos a Okonomiyaki y también bebimos 焼酎 "shochu" solo con hielo, el shochu es una bebida destilada que es muy común en distintos países asiáticos, hay de muchos tipos, de arroz, de patata, etc.. Creo que llevaba mucho tirmpo sin beber tanto alcohol en un mismo día..pero no me puse chunguete ni nada, porque comí muchísimo.
Tras salir de allí, me acompañó a la boca del metro, y nos despedimos. Me lo pasé genial, espero que venga pronto a Antequera, me dijo que así lo haría.
Un par de horas después, por fin, tras casi un año sin vernos, me encontré con Tsumugui en la parada del metro junto al hotel. La pobre venía de soportar un largo día de trabajo seguido de una 忘年会, una de las comidas de navidad de la empresa donde todo el mundo se pilla un cebollón tremendo y tienen que soportar a los jefes soltando gilipolleces por la boca y haciendo el indio apestando a alcohol y tabaco (en Japón hay muchos locales en los que sigue estando permitido fumar). Así que venía echa polvo y nos fuimos directos pal hotel, que al día siguiente nos esperaba una jornada intensa.
El domingo fuimos a dar un paseo por Shibuya y el parque Yoyogui, donde me llevé una sorpresa inesperada.
Sí, eso es, la fiesta de España.
La verdad es que me reí bastante, habían montado mogollón de puestos de comida (he de decir que probé algunos platos..y lo mejor que probé fueron unas papas bravas que en España posiblemente se las darían a los presos pa que confiesen.
Ahí va ese pulpo a la gallega nipona y las bravas asesinas
Después nos topamos con esto, de lejos pensaba que era música grabada, hasta que vi que era en directo, y que el cantaor, era un señor japonés!!! Al que le grité Ole ahí que arte tienes!! Unas cuantas veces, al igual que a la bailaora y los guitarristas, me meaba de la risa, de verdad...
Algunos vestidos de gitana eran algo peculiares
Después de esto fuimos a comer sushi a un sitio que no estaba nada mal, pero no tengo fotos.. Y terminamos cenando en un restaurante en el que Tsumugi había reservado por sorpresa...un restaurante de Shabushabu!!
Es la primera vez que comía shabushabu, básicamente consiste en una olla en el centro de la mesa con una placa de vitrocerámica que tu controlas, dentro hay una sopa base (en nuestro caso había dos sopas base, una a base de soja y otra a base de bonito) y tu vas añadiendo la carne y verduras que quieras las veces que quieras. Nos pusimos las botas pero bien, hasta el punto de que casi no me llegaba para el postre (y eso que yo siempre pido postre) pero al final comimos postre jejej.
Al día siguiente, hacía un viento bastante desagradable, y fuimos a Odaiba, una isla artificial en la bahía de Tokio, repleta de centros comerciales con infinitas tiendas de todo lo que se os ocurra.
La figura gigante de Gundam que tuve la suerte de ver antes de ser trasladada
Al día siguiente Tsumugui tenía que trabajar temprano por la mañana, así que nos despedimos hasta el próximo viernes, y yo me fui a ver al señor Ozaki, con el que había quedado para comer.
Conocí al señor Ozaki en Antequera hará poco más de un mes, porque vino a comer al bar de tapas, y mi hermano me avisó que había un japonés sentado en una mesa, así que cuando tuvimos un hueco de calma, tuve la oportunidad de ir a atenderlo, y evidentemente no se lo esperaba, así que se quedó de piedra, y finalmente esa noche nos quedamos casi tres horas hablando (a puerta cerrada ya) en el bar sobre gastronomía japonesa y española, historia, política, y muchas cosas más. Nos lo pasamos tan bien charlando que al día siguiente volvió, y fue ahí cuando me dijo, en Tokio nos tenemos que ver sí o sí.
Y efectivamente así fue, quedamos en Shinbashi, muy cerca de Ginza precisamente, donde me llevó a comer a un restaurante de Tempura, comimos suuuuuuuuper bien. Es la primera vez que como tempura en condiciones, y no me dejó pagar la cuenta.
No hice ninguna foto porque este señor habla por los codos, y me daba vergüenza interrumpirle para sacar la cámara cada dos minutos. Comimos en la barra delante del cocinero, el local estaba bastante vacío en la barra tan solo había una pareja, una señora mayor, y nosotros, si bien es cierto que tampoco había sitio para mucha gente más, quizá habría 10-12 sillas en total en la barra. El cocinero te atendía directamente, y te iba colocando en el plato el tempura recien frito.
Daba especial importancia a los productos locales de temporada, cosa que me encanta, y me explicó muchas cosas muy interesantes. También nos contó que él empezó como aprendiz de un maestro de tempura a los 15 años, y hasta que no llevaba 20 años con el maestro, no cocinó nada. Para mí esta historia es difícil de creer, 20 años sólo observando??!!
Pero vamos, que si me lo contaba el pobre con esa cara de "te lo uro por ezucrihto" la verdad es que no me quedaba mas remedio que creerle. Vosotros también lo habríais hecho si lo hubiéseis visto.
De hecho bromearon con la cantidad de "falsos maestrillos" que abundan hoy en día en tantos restaurantes por Japón. De sushi, tempura, blablabla. Ya casi nadie respeta ese método de aprendizaje. A mí me parece normal que sea algo jodido de respetar, imaginad que para ser albañil te tiras 20 años pasándole los ladrillos y sacos de arena y cemento a tu maestro. No me jodas!!!
Tras esta gran experiencia con el señor Ozaki, nos despedimos, no sin antes pedirme que quedásemos otra vez, por la noche, para poder conocer con él la noche de Tokio, que según él, me parecería muy divertida porque hay oficinistas japoneses borrachos tirados por todos lados, una gran experiencia. Me gustaría poder quedar con él una vez más antes de volver a España, pero quizá lo tenga complicado.
Volví dando un buen paseo hasta el hotel para recoger mi equipaje, y me cogí el tren para Kioto, donde pasaría 4 días antes de volver a ver a Tsumugui otra vez.
Sigo escribiendo en la próxima, que mañana salgo para Iwate temprano! Empiezo el voluntariado que durará una semana. Voy a tener internet en el móvil, pero no sé si tendré tiempo para escribir tranquilamente. Espero que sí, porque se me olvidan las cosas!!
Un abrazo poraí!!







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